A golpe de vista, es muy simple: sólo una barra para escribir las direcciones, las pestañas que se despliegan hasta arriba y un par de íconos; uno para controlar la página que está abierta y otro para configurar las opciones del navegador.
Hace lo que cualquier otro. El usuario puede cambiar el tamaño de la fuente del sitio que visita, abrir nuevas pestañas o ventanas. Pero hay una función que me llamó la atención y me gustó mucho, se llama “Nueva ventana de incógnito”. Se usa para abrir aparte los sitios para que no se guarden en el historial, ni dejen rastros en el equipo una vez que se cierran; eso no impide que se puedan almacenar archivos descargados, pero definitivamente es un recurso más de seguridad para los cibernautas cuando se meten al banco en línea o a cualquier otro sitio con información personal, precisamente ahora que las redes sociales están un poco golpeadas por el tema de los secuestros.
El historial es también más amigable. Nada más con darle un clic, se abre una pestaña y aparecen las ligas de las visitas, por hora. Otra novedad es que, dentro de uno de los dos menús, existe la opción de crear accesos directos a las páginas y sirve para crear un
shortcut en el escritorio sobre el sitio de interés.
Faltan muchos más detalles por conocer, pero en poco tiempo es la experiencia que les puedo transmitir, me gustaría saber de la voz de quienes ya lo usaron, qué les ha parecido hasta ahora. ¿Se quedan con Chrome?