No soy muy fan de los productos que vende Steren, pero este GPS que me facilitaron para probarlo me sorprendió bastante. Mucho, de hecho. Al principio por mi torpeza no vi que en la tarjeta SD venían los mapas de México, así que me desesperé un poco porque no funcionó a la primera. Después rectifiqué el camino, le metí la tarjeta y ¡listo! Reconoció mi ubicación en poco tiempo y pude hacer que me guiara a un destino que yo ya conocía el camino –lo que quería era comprobar si la cunche podría llevarme bien.
Digo, no iba a probarlo con un camino desconocido, imagínate… me pierde esa cosa y luego hubiera tenido que recurrir a mi fiel amigo Roji. Por cierto, con un GPS como el de Steren, mi buen amigo Roji está a punto de pisar un rincón oscuro y olvidado en algún cajón arrumbado.
Pero funcionó bastante bien. Una voz va diciendo por donde y cada cuando tienes que dar vuelta en X metros. Las calles tienen los nombres reales de la Ciudad de México, va diciéndote a qué velocidad avanzas, cuántos kilómetros o metros te faltan para el destino e incluso te ayuda si te pasaste o diste una vuelta equivocada. Como un GPS.

Algo que no me gustó mucho fue que el sonido no es taaan fuerte. A mí me gusta andar con el volumen del auto bien alto, pa sentir la música, pero no puedo si llevo el GPS diciéndome por donde ir. Afortunadamente, va mostrando el camino con otros colores cuando hay que dar vuelta.
La batería dura más o menos, pero lo bueno es que se conecta al encendedor de auto y no hay que preocuparse por ello. Promete traer mapas carreteros pero aún no lo he comprobado.
En la tienda de Steren lo vi en $4,000 pesitos. No es tanto comparado con los de Sony, por ejemplo, que no baja de los $9,000 pesos. Por su precio y su funcionalidad, yo le doy tres y media galletotas. No le doy cuatro porque el diseño del equipo es feo y no le echaron tantas ganitas con el look de la interfaz.